En Yucatán, el crecimiento del turismo y los desarrollos inmobiliarios ha sido acelerado en los últimos años, con la llegada de más de 2.5 millones de visitantes en 2025.
Este auge ha venido acompañado de una proliferación de proyectos residenciales, particularmente en el área metropolitana de Mérida, zonas cercanas y la costa, donde se contabilizan más de 300 desarrollos.
Sin embargo, de acuerdo con un artículo del periódico El Universal, muchos de estos proyectos avanzan sin considerar criterios ambientales, propiciando la depredación de recursos naturales y la falta de un ordenamiento ecológico adecuado.
Un ejemplo de esta expansión es Country Lakes, al norte de Mérida, un complejo inmobiliario que abarca más de mil hectáreas con lagos navegables artificiales, campo de golf, zonas comerciales y diversas amenidades.
Aunque se promueve como un desarrollo que integra lujo y sostenibilidad, especialistas advierten que este tipo de infraestructura podría impactar el acuífero y el sistema kárstico de la región, evidenciando la contradicción entre el discurso ambiental y los efectos reales.

A nivel regional, el dinamismo turístico continúa al alza
México recibió 45 millones de turistas internacionales en 2024 y 47.8 millones en 2025, con una proyección de alcanzar los 70 millones en 2030.
Esta actividad representa el 8.7 por ciento del Producto Interno Bruto y genera cerca de cinco millones de empleos.
En la Península, Quintana Roo concentra la mayor afluencia con alrededor de 28 millones de visitantes, mientras que se prevé un incremento conjunto del 15 por ciento en 2026.
Este crecimiento se ve impulsado por proyectos de gran escala, como los desarrollos del Grupo Mundo Maya operados por la Sedena, que incluyen infraestructura ferroviaria y hotelera.
No obstante, informes de observación civil advierten que esta expansión también conlleva impactos sociales y territoriales, además de presiones sobre comunidades locales y sus formas de organización.
La disputa en Mahahual refleja estas tensiones
En esa zona, la construcción del proyecto turístico “Perfect Day México”, promovido por una empresa de cruceros, ha generado rechazo entre habitantes por posibles afectaciones a ecosistemas costeros, incluidos sitios de anidación de tortugas, así como por los cambios en las condiciones de vida de la población.
Frente a este panorama, diversas voces coinciden en la necesidad de planificar el crecimiento con enfoque ambiental y con participación de las comunidades.




