Mientras muchas familias celebraban en casa, anoche en las afueras del Hospital General Agustín O’Horán y del Hospital T1 del IMSS la escena fue distinta: familiares de pacientes, con cobijas, sillas improvisadas y la mirada cansada, recibieron la visita inesperada de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) que llegaron no con un operativo, sino con arroz con leche y dulces.
De acuerdo con lo observado en ambos hospitales, los policías recorrieron las áreas donde suelen mantenerse los acompañantes de pacientes, se acercaron de manera respetuosa y comenzaron a ofrecer vasitos de arroz con leche y pequeños paquetes de golosinas. Para muchos, fue el primer bocado caliente después de varias horas de espera.
Entre quienes aceptaron el gesto había madres y padres que velan por niñas y niños hospitalizados, adultos mayores esperando noticias de algún familiar y personas que, por la situación económica o por la distancia, no pueden regresar a casa y pasan la noche en la banqueta o en las áreas de acceso.
Más allá del postre, el momento dejó ver breves conversaciones, palabras de ánimo y agradecimientos sencillos, pero muy significativos en medio de la incertidumbre. Desde la SSP se ha señalado que este tipo de acercamientos busca recordar que, detrás de cada turno y cada guardia, hay familias en espera y personas que necesitan no sólo seguridad, sino también empatía.
En una noche complicada para quienes tienen a alguien hospitalizado, un vaso de arroz con leche y un puñado de dulces se convirtieron en un recordatorio de que, incluso en los pasillos de un hospital, también hay espacio para la solidaridad.




