El trabajador independiente yucateco recibe mayores ingresos por hora que el asalariado formal, lo que representa un incentivo para continuar en la informalidad, aunque de manera precaria y sin seguridad social, de acuerdo con lo que revelan cifras del INEGI en la encuesta sobre empleabilidad y gasto.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía detalla que los trabajadores que tienen una función operativa por su cuenta propia en la informalidad ganan un promedio de 75.70 pesos por hora. Por el contrario, un empleado formal con las mismas funciones y actividades de subordinados y remunerados asalariados recibe 66.30 pesos, según cifras de junio de 2026.
Si bien en Yucatán el empleo independiente, en algunas modalidades y segmentos económicos, supera las ganancias de un empleado de base, un alto porcentaje la precariedad laboral es muy alta. Se estima que unas 760 mil personas que se desempeñan en la informalidad tienen salarios menores a los que se pagan en empleos formales.
Siguiendo con las cifras del INEGI, en el estado seis de cada 10 empleos están ubicados en la informalidad. De ellos, dos tienen condiciones económicas superiores, con honorarios mayores a los que perciben los trabajadores formales, en su caso profesionistas y comisionistas.
Aunque la diferencia es de 9.40 pesos por hora, el indicador no refleja por sí solo el ingreso mensual total, ni el bienestar de los trabajadores. La diferencia muestra que algunas actividades independientes pueden generar más ingresos por hora que un empleo formal, pero sin que ello signifique que todas las personas que están en la informalidad ganen más dinero, pues dependen de variables como la actividad, las horas trabajadas y la demanda de sus productos o servicios.
La informalidad laboral abarca más que los puestos callejeros o los pequeños negocios sin registro. Según la metodología del INEGI, también incluye a personas que trabajan para unidades económicas formales, primordialmente profesionistas y técnicos, pero también comisionistas que se desempeñan en actividades comerciales o como intermediarios económicos.
En julio de 2026, la tasa de informalidad laboral en Yucatán alcanzó el 60.2% de la Población Económicamente Activa (PEA), de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. El tamaño de la informalidad muestra que no se trata de una situación aislada, sino de una parte importante del mercado laboral.




