En atención a las inquietudes expresadas por la ciudadanía sobre los posibles impactos ambientales de la actividad porcícola, el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) dio a conocer un esquema de regulación.
Dadas las características kársticas de nuestro suelo y la alta permeabilidad del acuífero yucateco, la SDS ha consolidado un esquema de regulación estricto mediante cuatro acciones estratégicas:
1. Fortalecimiento de la infraestructura de tratamiento de aguas residuales: Como resultado de los convenios con la Federación, la SDS ha impulsado que las empresas del sector porcícola inviertan en la instalación de nuevas plantas de tratamiento de tecnología avanzada, con el fin de elevar sus estándares de calidad, optimizar procesos y prevenir riesgos de contaminación en las fuentes de agua.
2. Coordinación histórica entre Estado y Federación: Para garantizar una evaluación de impacto ambiental rigurosa y transparente, la SDS formalizó el Convenio Marco de Coordinación (3 de octubre de 2025) y el Convenio Específico de Coordinación con la Semarnat y la Profepa (7 de abril de 2026). Estos instrumentos permiten desplegar operativos conjuntos de inspección, vigilancia y sanción, sumando capacidades técnicas e institucionales.
3. Cero autorizaciones para nuevas granjas porcícolas: Como medida contundente de ordenamiento territorial y responsabilidad ambiental, el Gobierno del Estado precisa que no se ha otorgado ninguna autorización para el establecimiento de nuevas unidades de producción porcícola en la entidad, priorizando la regulación y regularización de las existentes antes que cualquier expansión.
4. Monitoreo científico en tiempo real en alianza con la UNAM: Como pilar de la Estrategia Estatal Hídrica, se impulsa la instalación de equipos de monitoreo en tiempo real de la calidad del agua en puntos estratégicos de Yucatán. En colaboración con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y centros de investigación, esta red generará datos científicos para detectar alteraciones oportunamente y respaldar la toma de decisiones.
Con estas decisiones firmes, la Secretaría de Desarrollo Sustentable reitera que Yucatán camina hacia un modelo económico responsable, donde las actividades productivas deben cumplir sin excepción con la legislación ambiental. El Gobierno del Estado continuará trabajando en estrecha coordinación con las autoridades federales, la academia y la sociedad civil para blindar nuestro patrimonio natural y asegurar la sustentabilidad de la tierra que nos sostiene.
YUCATÁN FORTALECERÁ LA PROTECCIÓN DE SU ACUÍFERO CON CUATRO ACCIONES CLAVE




