La disputa por la parcela 21 de Ucú, atravesada por el proyecto del Tren Maya de carga, tiene como antecedente una operación realizada en 2016 que, según los ejidatarios, se concretó sin consultar a la asamblea y sin pagar al ejido. Los inconformes atribuyen participación al entonces comisario ejidal Gener Ismael Pech León, hoy alcalde del municipio.
El terreno, de aproximadamente 194 hectáreas, fue asignado en 2008 al ejidatario Santos David. De acuerdo con la versión de los campesinos, posteriormente pasó a manos de un empresario mediante una operación que cuestionan.
Los ejidatarios sostienen que la transferencia contó con apoyo de Pech León, quien encabezó el comisariado entre 2015 y 2018. Afirman que la comunidad desconocía la venta y que la asamblea no autorizó la operación.
Según los antecedentes publicados, la transferencia del predio se justificó como una forma de liquidar una supuesta deuda de 10 millones de pesos, cuya existencia también cuestionan los inconformes.
El paso del proyecto ferroviario por estas tierras reavivó el conflicto sobre la propiedad y los pagos correspondientes al derecho de vía.
Para garantizar que las obras del Tren Maya no se interrumpan, elementos de la policía estatal mantienen bajo custodia la zona de la parcela 21, mientras continúa la disputa con los ejidatarios.




