A partir de hoy jueves se observará la lluvia de estrellas Oriónidas, residuos que en 1986 dejó el cometa Halley a su paso por el Sol, con una frecuencia de al menos un meteorito cada dos minutos.
El mayor número de bólidos se apreciarán el próximo sábado 24, con hasta 35 estrellas fugaces por hora aproximadamente, por lo que recomendó alejarse de las ciudades para observar a plenitud el fenómeno astronómico.
Durante la madrugada se apreciará Júpiter y Saturno, los cuales se distinguirán tanto por su brillantez, además que no titilan como sucede con las estrellas.
Desafortunadamente, la Luna afectará la visibilidad de este acontecimiento, puesto que el próximo lunes 26, estará en su fase de llena.
Resaltó que se trata de una de las cuatro lluvias de meteoritos más importantes del año, e incluso, es una de las más famosas ya que el causante del fenómeno fue el cometa Halley.
En Yucatán ya es visible la lluvia de estrellas Oriónidas, que en éste caso, son los residuos que en 1986 dejó el cometa Halley a su paso por el Sol, y ahora formar parte de una de las lluvias de estrellas más copiosas del año.
La lluvia de estrellas está activa entre el 4 de octubre y el 7 de noviembre, pero el mayor número de bólidos se apreciarán entre el 21 y 24 de este mes, con hasta 25 estrellas fugaces por hora aproximadamente, por lo que recomendó alejarse de las ciudades para observar a plenitud el fenómeno astronómico.
Orión saldrá por el horizonte a las 23:30 horas, por lo que a partir de la medianoche ya se apreciará el “espectáculo nocturno”, aunque la mayor frecuencia será desde las cuatro de la madrugada hasta el amanecer.
Asimismo, es una de las constelaciones más conocidas además que es fácil de reconocer, pues muchas personas la ubican a partir de las tres estrellas alineadas, las cuales forman parte del cinturón de “El cazador”, y cuyas principales estrellas son la gigante roja Betelgeuse y Rigel.
La lluvia de estrellas se debe a los trozos de residuo cometario que se mueve a lo largo de la órbita, de manera paralela, y al entrar a la atmósfera dejan trazos ardientes que parecen venir desde un punto radiante común en el cielo, en este caso, la constelación de Orión, de ahí su nombre de Oriónidas.
Cuando la Tierra atraviesa esta nube de polvo cósmico, las partículas se “queman” al chocar con la atmósfera, lo que produce este espectáculo.




