Hace tres años, en la carretera Mérida–Campeche, a la altura del kilómetro 116, tramo Kopomá, una tarde lluviosa cambió la vida de Sergio Fernández.
En ese punto se registró un hecho de tránsito en el que el vehículo en el que viajaba salió de la cinta asfáltica y volcó. Sergio, quien conducía la unidad, resultó con lesiones graves y quedó inconsciente en el lugar.
Paramédicos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) acudieron al sitio y realizaron las maniobras necesarias para su rescate, estabilización y traslado médico. De acuerdo con la valoración inicial, presentaba traumatismo craneoencefálico, lesiones abdominales y hemorragia activa, por lo que la atención prehospitalaria oportuna fue determinante.

Tras ser trasladado a una clínica para recibir atención especializada, permaneció inconsciente durante 15 días. Posteriormente, logró recuperar la conciencia y continuar con su proceso de recuperación.
A tres años de aquel hecho, Sergio se reencontró con los paramédicos que participaron en su atención para expresarles personalmente su agradecimiento. Durante el encuentro, reconoció la labor, preparación y compromiso del personal que acudió en su auxilio en uno de los momentos más difíciles de su vida.

La SSP reconoció el trabajo del personal paramédico y de emergencias, cuya labor diaria permite brindar atención inmediata a personas lesionadas, proteger la vida y acompañar a la ciudadanía cuando más lo necesita.
Historias como la de Sergio reflejan la importancia de contar con servicios de emergencia capacitados, equipados y comprometidos con la vida de quienes viven y transitan en Yucatán.




