Este domingo 31 ocurrirá la Luna azul, ya que mayo tendrá dos plenilunios, por lo que es el primer fenómeno astronómico en casi tres años.
El anterior acontecimiento ocurrió en agosto de 2023, durante el mes se registraron dos lunas llenas.
En esta ocasión, Selene tuvo su plenilunio el pasado viernes 1, a las 11:22 horas, y estará en su fase de Luna llena el domingo 31, a las 2:44 horas, y estará a 403 mil 587 kilómetros de la Tierra, por lo que tendrá un diámetro angular inferior que otros plenilunios, se decir, se verá más pequeña.
Justo en ese día, el satélite natural se le ubicará en Libra, saldrá a las 6:12 horas y se pondrá a las 20:14 horas.
La Luna azul es un fenómeno que en promedio ocurre cada tres años, y sucede cuando se producen dos lunas llenas durante el mismo mes, a la segunda se le conoce como “Luna azul”.
Una lunación dura 29.530588 días, y cada año tiene 12.36 lunas nuevas o novilunios, así como la misma cantidad de lunas llenas o plenilunios.
La diferencia decimal provoca que durante dos años, como lo fue 2010 y 2011, se registren 12 novilunio y/o plenilunios, pero ya en el siguiente, como lo es 2013, sean 13.
En las primeras tres décadas de este siglo se registrarán 13 lunas azules, empezando en noviembre de 2001; julio de 2004; junio de 2007; diciembre 2009; agosto de 2012; julio de 2015; enero y marzo de 2018, y octubre de 2020.
Asimismo, en agosto de 2021, en agosto de 2023, y en mayo de 2026, los siguientes sucesos serán diciembre de 2028 y septiembre de 2031.
Los meses que tienen el mayor número de lunas azules son, como es lógico, aquellos que tienen 31 días, tal el caso de enero, marzo, mayo, julio, agosto, octubre, diciembre.
Sin embargo, febrero es el único mes que nunca tendrá una Luna azul, por ser más corto que el mes lunar.
Cabe destacar que la próxima Luna llena seguirá con el mismo color grisáceo, y el término de “azul” se debió a que en 1883, cuando el volcán Krakatoa, Indonesia, hizo erupción la ceniza que esparció por la atmósfera provocó el cambio de Selene justo en cuando se registraba tal acontecimiento astronómico.
Debido a que la órbita de la Tierra no es circular, las estaciones tienen distinta duración y, según esta definición, es más probable que una Luna azul ocurra en primavera o verano del hemisferio Norte, puesto que son más largas.
Curiosamente, también se registra el fenómeno de oposición con el Sol, es decir cuando éste se oculte, la Luna prácticamente está por emerger por el horizonte.




