El aumento de casos de ciclosporiasis registrado en Estados Unidos ha encendido las alertas entre especialistas, debido a que esta infección intestinal puede pasar inadvertida o confundirse con otras enfermedades gastrointestinales.
Desde el 1 de mayo de 2026, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos han recibido reportes de mil 645 casos confirmados, adquiridos dentro de ese país, además de más de cinco mil casos que todavía se encuentran bajo análisis. Los contagios se han distribuido en 34 estados.
La ciclosporiasis es causada por el parásito Cyclospora cayetanensis y se adquiere principalmente al consumir agua, frutas, hierbas o verduras contaminadas con materia fecal.
Síntomas
Entre sus síntomas se encuentran diarrea acuosa abundante, evacuaciones frecuentes y en ocasiones explosivas, cólicos, náuseas, fatiga, pérdida de apetito y disminución de peso. Sin tratamiento, el padecimiento puede prolongarse durante semanas y presentar recaídas.
En México no se han difundido cifras actualizadas que permitan determinar la magnitud de la infección. Aunque la Secretaría de Salud reconoce la ciclosporiasis dentro de su perfil nacional de riesgos, los reportes epidemiológicos públicos no presentan regularmente un apartado específico con casos desglosados por entidad.
En Yucatán tampoco existe, hasta ahora, una alerta sanitaria oficial o un brote confirmado públicamente. Sin embargo, médicos de la entidad han señalado la atención reciente de pacientes con cuadros compatibles y diagnósticos de Cyclospora, lo que abre la posibilidad de que exista un subregistro.
El pasado 11 de julio, un turista de 46 años, originario de León, Guanajuato, falleció en un hotel del Centro de Mérida después de presentar dolor estomacal y vómito. Hasta el momento, las autoridades no han informado la causa del deceso, por lo que no existe evidencia que permita relacionarlo con ciclosporiasis u otra infección específica.
Identificación
La identificación del parásito puede ser complicada porque no siempre aparece en los estudios coproparasitoscópicos convencionales. Para detectarlo es necesario solicitar su búsqueda específica y, en ocasiones, analizar varias muestras mediante tinciones especiales, fluorescencia o pruebas moleculares.
Por sus condiciones tropicales y el consumo frecuente de verduras crudas, cilantro, lechuga y otras hojas frescas, Yucatán presenta factores que hacen posible la circulación del microorganismo. No obstante, la existencia de casos aislados no permite afirmar que haya actualmente un brote en el estado.




