El derrame petrolero registrado en Veracruz podría aumentar la incidencia de varamientos de mamíferos marinos en México, señaló el responsable del Comité Científico de la Red Estatal de Atención a Varamientos, Raúl Díaz Gamboa.
En la Península de Yucatán, la repercusión es menor, pero hay un gran potencial de riesgo, advirtió el especialista del Campus de Medicina Veterinaria y Zootécnia de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY).
Explicó que tras el varamiento de un delfín en la zona del derrame petrolero en Veracruz, se analiza si fue coincidencia o secuela del accidente.
“Lo que se ha visto en el Golfo de México, después de un derrame petrolero, los delfines no mueren por el crudo disperso en las aguas, sino que muchos años después fallecen por infecciones virales causadas por la depresión del sistema inmune debido a las sustancias químicas del petróleo, es decir, hace que sus defensas disminuyan y sean más susceptibles a enfermedades”, acotó.
Hasta el momento, en Yucatán no hay reporte alguno de varamientos de delfines por causa del derrame petrolero, pero se necesitan estudios más finos para ver si vienen de otras zonas que pueden ser afectados en el consumo de sustancias químicas derivadas del petróleo, por ejemplo, Tabasco, Campeche o Veracruz, donde hay presencia de organismos que se mueven en el mar territorial de dichas entidades.
El académico de la UADY comentó que en lo que va de 2026, ya se registró un varamiento de mamíferos marinos en la costa de Yucatán, específicamente de delfines, por lo que la cifra es inferior en comparación con otros años.
“No se puede predecir la incidencia da varamientos de mamíferos marinos, es variable, cada año es dinámico”, subrayó.
Tras detectar algún caso, se busca descubrir el motivo por el cual vararon, si la causa de muerte fue natural o por humano, y en dado caso de que sea antropogénico, se busca mitigar los efectos para reducir la mortalidad de los mamíferos marinos.
Díaz Gamboa indicó que en 15 años de trabajar en varamientos, la mayoría de las muertes es por interacción con la pesquería de Yucatán, detectando en este lapso delfines, ballenas, manatís, y falsas orcas.
“La mayoría muere enmallados en redes de pesca, cerca de la costa, donde también son susceptibles las tortugas marinas”, abundó.
Puntualizó que “no es la intensión del pescador yucateco el matar delfines, ellos dejan sus redes para atrapar peces, sin embargo, los delfines, al ser atraídos por los peces y no percatarse de la red, se quedan enmallados, no pueden salir a respirar y eventualmente se asfixian, por lo que es la primera causa de muerte en Yucatán”.
De cada 10 muertes de delfines, siete es por interacción con pesquerías, concluyó el especialista.




