Un caso detectado en un hospital público federal en Yucatán encendió las alertas sanitarias tras confirmarse la aplicación de un medicamento oncológico presuntamente falsificado dentro del sistema de salud.
La situación, que ha cobrado relevancia en medios recientes, en realidad corresponde a una compra directa realizada en 2024 por el Hospital Regional del ISSSTE, sobre la cual ya existe un expediente abierto para deslindar responsabilidades contra la empresa proveedora.
La irregularidad forma parte de una investigación periodística internacional que documenta cómo distintas instituciones públicas en México adquirieron frascos del fármaco Keytruda, los cuales posteriormente fueron incluidos en alertas sanitarias por falsificación.
El reporte señala que este problema no es aislado, sino que se repite en varias entidades del país.
En Yucatán, el caso involucra a Francisco Chávez Valle, paciente atendido en el ISSSTE en Mérida, quien habría recibido dosis correspondientes a lotes posteriormente identificados como apócrifos.
Tras las primeras aplicaciones, el tratamiento mostró resultados positivos al reducir varios nódulos; sin embargo, una dosis posterior cambió drásticamente su condición.
De acuerdo con la información documentada, después de recibir una dosis vinculada al lote X003479 —posteriormente señalado como ilegal— el paciente presentó síntomas severos, entre ellos temblores, parálisis total del cuerpo y dolor intenso en distintas zonas.
Las secuelas, según se advierte, podrían ser permanentes y afectar de manera significativa su movilidad.
Los registros revisados indican que los medicamentos suministrados corresponden a varios lotes que más tarde fueron catalogados como falsificados por autoridades sanitarias.
Este caso se suma a un problema de alcance nacional, ya que al menos diez instituciones de salud habrían adquirido productos vinculados a estos lotes, mientras que, pese a múltiples investigaciones en curso, hasta el momento no se han reportado sanciones contra los responsables.




