Un pescador resultó con síntomas de descompresión mientras realizaba labores de captura de pulpo en las costas de Dzilam de Bravo.
De acuerdo con el reporte, el hombre había salido a faenar la mañana del jueves 25 de septiembre, alrededor de las 9:00 horas, a bordo de una lancha de 28 pies de eslora. Al sumergirse a una profundidad aproximada de 9 brazas, comenzó a sentirse mal, con mareos y dolor en las piernas.
Sus compañeros lo trasladaron a tierra firme y lo llevaron a la congeladora de mariscos “Yaremi”, ubicada en el Puerto de Abrigo, donde fue conectado a un tanque de oxígeno clínico.
Posteriormente, en lugar de canalizarlo a un hospital, lo trasladaron en un vehículo particular hasta su domicilio en la calle 15 por 10 y 12 de Dzidzantún, pese a la gravedad que puede representar este tipo de padecimiento.
La descompresión es una condición frecuente entre buzos ribereños que realizan esta actividad sin el equipo adecuado y sin periodos de recuperación, lo que pone en riesgo su salud y su vida.




