Un día como hoy, pero en 2002, Yucatán sufrió uno de los huracanes más devastadores de su historia
El 22 de septiembre de 2002, el huracán Isidoro impactó Yucatán como un poderoso ciclón categoría 3, dejando una huella imborrable en la memoria de los yucatecos.
Durante más de 30 horas el fenómeno natural azotó con vientos superiores a 200 kilómetros por hora y lluvias torrenciales que provocaron inundaciones, daños en miles de viviendas, caída de postes y árboles, así como el colapso de la infraestructura eléctrica en gran parte del Estado.

Daños y memoria colectiva
El huracán Isidoro dejó a miles de familias damnificadas, severos daños económicos y la declaratoria de zona de desastre en varios municipios. Fue considerado en su momento el ciclón más destructivo de Yucatán en los últimos 20 años, hasta la llegada de otros fenómenos como Wilma (2005) y Delta (2020).
Hoy, 22 años después, Isidoro sigue presente en la memoria colectiva como un recordatorio de la vulnerabilidad de la península ante los ciclones tropicales y de la importancia de la prevención y cultura de protección civil.




