Los señores Alejandro Alamilla Rojo y Maritza Yazmín Gómez Méndez denunciaron este martes, ante la Fiscalía General del Estado, la presunta negligencia de la empresa automotriz Honda por la muerte de su hijo, Alejandro Alamilla Gómez, ocurrida hace un año y medio tras un accidente de tránsito.
De acuerdo con los padres, el percance sucedió alrededor de las 5 de la mañana el 8 de abril de 2024, cuando el joven conducía su vehículo Honda City sobre la avenida 132, a la altura de la Central de Abastos. Al esquivar un perro que se le atravesó en la vía, perdió el control y chocó contra un poste.
Aunque el impacto fue leve, se activaron las bolsas de aire; sin embargo, en la del conductor salió disparado un proyectil metálico que perforó su cuello, causándole la muerte de manera instantánea.
“La causa de muerte fue traumatismo cervical expuesto por un proyectil metálico que se desprendió de la bolsa de aire del conductor”, relató la señora Gómez Méndez, citando la información que les proporcionó la propia FGE.
La investigación se integra bajo la carpeta 1029/2024. Según los padres, la empresa se ha excusado a través de su apoderado legal argumentando que las bolsas de aire tienen un periodo de vigencia de diez años, aunque —afirman— en el manual del vehículo no existe ninguna advertencia al respecto.
“Seguiremos buscando justicia para nuestro hijo. Hacemos un llamado a la empresa y a los propietarios de vehículos Honda para que revisen sus autos y nunca más ocurra un caso así”, expresaron los denunciantes.
Este no sería el primer caso en Mérida. El 30 de diciembre de 2020, Janeth C. Pérez perdió la vida en la avenida 51 de Francisco de Montejo, cuando tras un accidente con su camioneta Honda CR-V, las bolsas de aire se activaron y un proyectil metálico le perforó el cuello.
Con este, ya suman dos fallecimientos registrados en la ciudad relacionadas con bolsas de aire de vehículos Honda.




