Una silenciosa crisis de adicciones avanza en Mérida, el consumo de cristal o metanfetamina se ha disparado entre hombres jóvenes de 13 a 25 años, convirtiéndose en una de las drogas de mayor impacto en la capital yucateca.
Especialistas en rehabilitación advierten que esta problemática comenzó a intensificarse hace aproximadamente seis años y, desde entonces, su expansión ha crecido de manera acelerada debido a su bajo costo, ya que el cristal resulta considerablemente más barato que drogas como la cocaína.
Esta situación ha facilitado su acceso en distintos sectores de la sociedad meridana y ha agravado la crisis de adicciones que actualmente enfrenta la ciudad.
Se ha identificado que el cristal o metanfetamina es fabricado de manera casera utilizando sustancias altamente tóxicas, entre ellas ácidos de baterías de automóvil, raticidas, cabezas de cerillos y otros químicos peligrosos para la salud.
De acuerdo con información proporcionada por especialistas en rehabilitación, se estima que varios puntos de distribución y posibles laboratorios clandestinos operan al sur de Mérida.
“El consumo prolongado de drogas sintéticas puede generar graves afectaciones físicas, neurológicas y psiquiátricas, entre ellas paros cardiorrespiratorios, deterioro cognitivo, daños en el sistema nervioso central y alteraciones severas de la conducta. Dentro de los procesos de rehabilitación hemos identificado casos de jóvenes con cuadros de psicosis, paranoia, trastornos mentales y episodios de descontrol emocional asociados principalmente al consumo de cristal y a los largos periodos de privación del sueño que provoca esta sustancia”, externó el director general del Centro de Rehabilitación en Adicciones Gladiadores A.C, Gonzalo Arturo Bárbara San Germán.
La rehabilitación representa un elemento fundamental para la atención y recuperación de personas con problemas de adicción. El Centro de Rehabilitación en Adicciones Gladiadores A.C cuenta con presencia en distintos puntos de Mérida, su sede principal se ubica en la calle 48 número 597 por 59A y 49 de la colonia Centro. Además, ofrece becas y apoyos económicos para personas en situación vulnerable o que carecen de respaldo familiar.
La creciente presencia de drogas sintéticas en Mérida refleja una problemática que va más allá del consumo individual y que impacta directamente en la salud pública, la estabilidad familiar y el tejido social.
Se considera indispensable fortalecer la prevención, la atención médica y la concientización social para evitar que más jóvenes caigan en el consumo de sustancias altamente adictivas y de graves consecuencias para su salud.




