Los senadores yucatecos Jorge Carlos Ramírez Marín y Mauricio Vila Dosal participaron en una conversación sobre facilidades especiales para sus traslados en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM): el primero propuso gestionar salones oficiales para legisladores y el segundo expuso dificultades para el ascenso y descenso de vehículos.
De acuerdo con una publicación de Excélsior, Ramírez Marín, del Partido Verde, planteó solicitar los salones de las terminales 1 y 2 para agilizar las llegadas y salidas de senadores en días de sesión. Su argumento fue que en legislaturas anteriores ya habían contado con ese beneficio.
Vila Dosal, exgobernador de Yucatán y vicepresidente del Senado, intervino para señalar que elementos de seguridad no permitían detener los vehículos ni unos instantes para subir o bajar pasajeros, según el relato del diario.
Ambas intervenciones colocaron sobre la mesa un trato diferenciado para los legisladores en sus desplazamientos por el aeropuerto. Sin embargo, integrantes de la Mesa Directiva negaron que hubiera un acuerdo para solicitar los salones.
La controversia escaló porque un oficio dirigido a la Secretaría de Relaciones Exteriores presentó la gestión como una petición conjunta, pese a que senadores consultados aseguraron que nunca la aprobaron.
Claudia Anaya rechazó haber autorizado una solicitud a su nombre, mientras el presidente del Senado, Higinio Martínez, atribuyó el documento a un error del secretario técnico, quien interpretó la conversación como una decisión colectiva.
El episodio dejó dos asuntos bajo cuestionamiento: la búsqueda de privilegios aeroportuarios para representantes populares y el envío de una solicitud que, según los propios integrantes de la Mesa Directiva, carecía de su aprobación.




