RADAR POLÍTICO
Mérida concentra la atención en la recta final del registro para las coordinaciones municipales de Morena. Con el cierre previsto para este domingo, los aspirantes aceleran sus movimientos para ganar espacio en una definición que, aunque corresponde a la organización partidista, tiene una evidente lectura rumbo a las candidaturas de 2027.
En la capital, Raúl Osorio, “Rulo”, hizo pública su intención de buscar la coordinación después de dejar la Beneficencia Pública. En el mismo escenario aparece Ermilo Barrera Novelo, secretario de Economía y Trabajo, quien ha reconocido que evalúa su participación.
La capital representa una prueba central para Morena: construir una opción competitiva y conseguir que sus distintos grupos confluyan en un proyecto. Antes de enfrentar a sus adversarios, el partido tendrá que procesar las aspiraciones internas y definir qué perfil puede ampliar su respaldo entre los meridanos.

En Kanasín, la disputa reúne a la diputada Alba Cristina Cob Cortés, Luis Pavón y Florentino Chan Gamboa, conocido como “Masha”, quien compitió por la alcaldía en 2024 sin conseguir el triunfo.
Progreso perfila una competencia entre dos mujeres: la diputada María Esther “Chelita” Magadán Alonzo y Lila Frías Castillo, quien ayer jueves renunció a la Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentables. La participación de Frías pondría frente a frente a dos figuras con presencia pública y trayectorias vinculadas al municipio costero.
En Umán, el tablero no se limita a Conchita Ruiz, recién incorporada a Morena tras su salida de Movimiento Ciudadano. También se menciona a Mardoqueo Uicab, lo que añade otro nombre a una definición en la que confluyen liderazgos locales y nuevas incorporaciones con aspiraciones propias.

Hunucmá llega a la recta final con dos figuras en el radar: el diputado Germán Quintal y Marlene Martín Gio, exsecretaria general de Morena en Yucatán. Sus nombres anticipan una competencia entre un perfil con representación legislativa y otro con experiencia en la conducción partidista.
En Tizimín, Ticul y Peto, las señales apuntan hacia la continuidad. Sus respectivos alcaldes, Adrián Quiroz, Beto Parra y Emerio Calderón Góngora, se perfilan para buscar la reelección. De confirmarse esa ruta, los tres tendrían que traducir los resultados de sus administraciones en respaldo político para obtener nuevamente la postulación.
En Motul, el escenario apunta a una definición sin competencia interna: hasta ahora, la única inscrita es la maestra Leticia Avilés y Tun, madre del secretario de Gobierno, Omar Pérez Avilés.
En Tekax, la disputa se perfila cerrada entre Mariano López y Fernando Romero Ávila, exalcalde y exdiputado.
Valladolid presenta otro movimiento de interés: Manolo Castro, actual secretario del Ayuntamiento, aparece como el perfil que podría ser propuesto, como resultado de acuerdos trazados desde meses atrás.
En Chemax figuran dos aspirantes guindas, Victoriano Uitzil y Hernán Kinil, quienes buscan disputar el control político que Lucio Balam ha mantenido durante más de dos décadas.
En Izamal, Alejandro Lugo aparece como el perfil con el camino más despejado. Hasta ahora no se advierte una disputa de la misma intensidad que en otros municipios, aunque la definición dependerá de los acuerdos y procedimientos del partido.

El mapa muestra escenarios distintos: competencia abierta en algunos municipios, posibles relevos surgidos de los ayuntamientos y alcaldes que buscarían repetir. Tampoco todas las aspiraciones tienen el mismo grado de avance: hay registros anunciados, intenciones expresadas y nombres que todavía circulan como posibilidades.
El cierre del domingo concluirá la etapa de inscripción, pero abrirá la más delicada. Morena tendrá que elegir perfiles y mantener dentro de su proyecto a quienes no resulten favorecidos. La coordinación no garantiza por sí sola una candidatura; aun así, los movimientos de estos días dejan claro que los aspirantes la consideran una posición decisiva rumbo a 2027.




