Los Leones de Yucatán y los Diablos Rojos del México dividieron honores en la maratónica doble cartelera, escenificada en el Parque “Kukulcán”, con idénticas pizarras de seis carreras por cinco, aunque la serie correspondió a los infernales.
En el primer choque, Norberto Obeso se voló la barda con dos compañeros en circulación, en la tercera entrada, para apoyar la serpentina de Brandon Brennan y los melenudos nivelaron en ese momento la serie a un éxito por bando.
Los demonios pusieron a funcionar el pizarrón con una carrera en el mismo primer rollo, cuando Moisés Gutiérrez se embasó por error del torpedero, ancló en la intermedia con otro pecado del lanzador a rodado de Robinson Canó, avanzó a la tercera colchoneta con bola ocupada de Jon Singleton y timbró con roletazo de Julián Ornelas.
Los Leones respondieron con par de circuitos ante el derrotado James Kaprielian en el segundo acto, con imparables de Juan Uriarte, Dalton Guthrie, Marco Jaime y Simón Muzziotti, los dos últimos productores.
Las fieras abrieron la brecha con tres registros en el tercer tramo, donde Eric Filia fue golpeado, Uriarte recibió boleto y Obeso puso en órbita la canica por el jardín central.
Los selváticos sentenciaron con una carrera en la cuarta vuelta, con triple Muzziotti e incogible de Alonso Gaitán.
Los pingos intentaron venir de atrás, pero se quedaron cortos, con cuatro anotaciones en el sexto capítulo.
La victoria correspondió a Brennan, en cinco episodios y un tercio, cuatro carreras y mismo número de indiscutibles. Fue respaldado por José Álvarez y Colten Brewer, quien se apuntó el salvamento.

En el segundo encuentro, los Diablos vinieron de atrás y con dos carreras en la sexta tanda, así como una más en la séptima, le dieron la vuelta a la pizarra y se embolsaron la victoria.
Los capitalinos atacaron con tres circuitos en la segunda, donde con uno fuera, Carlos Pérez encendió la mecha con sencillo, José Marmolejos recibió pelotazo, Franklin Barreto se ponchó, pero Juan Carlos Gamboa, Moisés Gutiérrez y Robinson Canó, ligaron inatrapables remolcadores.
Los melenudos rugieron con cinco zarpazos en la quinta, donde Alonso Gaitán y Henry Ramos empujaron sendas rayitas con imparables y Addison Russell puso en órbita la canica por la llanura izquierda.
Sin embargo, los infernales fabricaron par de registros en la sexta para empatar y una en la séptima que significó la diferencia, cuando Singleton mandó al plato a Sebastián Enríquez.
El triunfo fue para Jimmy Yacabonis y el revés de Ángel Perdomo, ambos en labor de relevo. Salvamento de Tomohiro Anraku.




