RADAR POLÍTICO
La carrera por la gubernatura de Yucatán no comenzará en 2030. Su primer capítulo decisivo se escribirá en las elecciones municipales de 2027.
Aunque estarán en juego las 106 alcaldías, la verdadera batalla se concentrará en 20 municipios que reúnen la mayor parte del peso electoral, económico y político del estado.
Tomando como referencia la distribución municipal utilizada en el proceso electoral de 2024, estas demarcaciones agrupan aproximadamente 1.3 millones de electores, es decir, alrededor de siete de cada diez ciudadanos inscritos en la lista nominal de Yucatán. La cifra deberá actualizarse cuando el INE publique el corte definitivo para los comicios de 2027.
A ese peso electoral se suma el económico: los 20 ayuntamientos administran conjuntamente más de 10 mil 943 millones de pesos. Solo Mérida dispone de un presupuesto superior a 6 mil 300 millones, equivalente a casi el 58 por ciento de los recursos considerados en este bloque.
Por ello, ganar estos municipios no únicamente significa acumular alcaldías. Representa controlar estructuras territoriales, presupuestos, liderazgos regionales y plataformas de movilización rumbo a la sucesión estatal.
EL TABLERO ESTRATÉGICO
Actualmente, el PAN gobierna nueve de estos municipios; Morena, ocho; mientras que el PRI, el PVEM y Nueva Alianza Yucatán administran uno cada uno.
El PAN controla Mérida, Kanasín, Progreso, Motul, Chemax, Hunucmá, Halachó, Tixkokob y Acanceh. Morena gobierna Valladolid, Tizimín, Umán, Tekax, Ticul, Izamal, Peto y Temozón.
El PRI conserva Oxkutzcab; el PVEM, Maxcanú, y Nueva Alianza Yucatán, Muna.
Sin embargo, la elección no se definirá por quién acumule más municipios, sino por quién conserve o conquiste aquellos donde se concentra la mayoría de los electores.
Un partido podría ganar decenas de alcaldías pequeñas y, aun así, quedar debilitado frente a otro que domine Mérida y los principales centros urbanos y regionales.




