La inseguridad en carreteras del sureste del país ha provocado una disminución de turistas nacionales que solían llegar por vía terrestre a Yucatán, un sector que resultaba clave para la ocupación hotelera.
Así lo advirtió Juan José Martín Pacheco, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles en Yucatán, al señalar que esta situación se reflejó en la reciente temporada vacacional.
“De la Ciudad de México hasta Ciudad del Carmen, un poco más hacia Yucatán, las carreteras se volvieron un tema de riesgo. Esto generó que el pasajero terrestre, el llamado ‘walking’, aquel que tomaba la decisión de última hora, no viajara a Yucatán. No quisimos poner en riesgo a las familias y eso se reflejó en la ocupación hotelera”, indicó.
El líder hotelero explicó que el turismo aéreo logró cubrir en parte la caída, alcanzando cifras récord en el aeropuerto de Mérida; sin embargo, la falta de visitantes por carretera impactó directamente en los porcentajes de ocupación.
“El 30 por ciento de nuestro turismo llega por carretera, y ese 30 se desvaneció. Ese segmento es el que normalmente nos ayuda a llenar las habitaciones más allá de lo programado”, puntualizó.
Martín Pacheco reconoció que esta baja no se debió a la marea roja ni a problemas con el consumo de mariscos en la costa, como se especuló en un inicio.
Aseguró que el sector hotelero, junto con la Canirac, actuó con responsabilidad para evitar que la situación afectara aún más al turismo y destacó la capacidad de reubicar visitantes hacia otros destinos dentro del estado.
“El estado más seguro del país es Yucatán, y aquí la gente lo disfruta. El problema es que hoy el turista nacional que antes llegaba por carretera decidió no arriesgarse.
Esto nos obliga a redoblar esfuerzos, buscar alternativas y abrir más mercados internacionales, como Canadá o Los Ángeles en temporada de invierno, pero sin perder de vista al visitante mexicano”, concluyó.




