La Asociación de Escuelas Particulares de Yucatán solicitó la aplicación de apoyos gubernamentales que permitan el funcionamiento y la permanencia de las instituciones educativas privadas, las cuales enfrentan afectaciones económicas desde 2018.
El presidente de la agrupación, Elías Dájer Fadel, señaló que, pese a los avances académicos logrados tras la pandemia, la situación financiera del sector sigue siendo complicada.
Explicó que las escuelas particulares arrastran rezagos importantes derivados de incrementos en costos operativos y salariales que no pudieron ser compensados con aumentos equivalentes en las colegiaturas.
“Las escuelas hicieron un esfuerzo muy grande para no trasladar esos incrementos a los padres de familia durante varios años, y eso hoy sigue teniendo consecuencias”, indicó.
Dájer Fadel recordó que desde 2018 han cerrado más de 200 escuelas privadas en el estado, lo que ha significado una reducción importante en la oferta educativa y en el otorgamiento de becas.
“Cada escuela que cierra implica menos oportunidades para los estudiantes y menos apoyos económicos que las propias instituciones entregan”, expuso, al subrayar que muchas de estas escuelas operan como asociaciones civiles con una vocación social.
Finalmente, el dirigente hizo un llamado a las autoridades estatales y a la sociedad para reconocer el papel que desempeñan las escuelas particulares dentro del sistema educativo.
“No somos solo un negocio, somos un complemento de la educación pública y ayudamos a que miles de niños y jóvenes tengan acceso a una formación de calidad”, afirmó, al insistir en la necesidad de apoyos que permitan la viabilidad del sector a mediano y largo plazo.




