Un reclamo por un trabajo inconcluso terminó con amenazas, gritos y agresiones a la autoridad. Un hombre originario de la Ciudad de México y dos personas del Estado de Tabasco fueron detenidos en el municipio de Progreso luego de que amenazaran al responsable de un negocio local y agredieran a elementos de seguridad de investigación.
El conflicto comenzó por una cocina integral que nunca fue entregada, pese a un adelanto de $75,000 pesos. Lejos de acudir por la vía legal, los involucrados se presentaron en el negocio para exigir el dinero y lanzar amenazas de muerte. El hecho fue denunciado formalmente y quedó registrado bajo la carpeta UNATD/3122/2025, motivo por el cual, únicamente iban a ser interrogados y seguir su camino.

Los tres fueron identificados posteriormente en la carretera Chicxulub Puerto–Progreso. Al ser interceptados por elementos de seguridad, reaccionaron con insultos, desobediencia y agresiones. La mujer incluso intentó golpear a uno de los oficiales.
¿Pueden ser detenidos por esta actitud?
Sí. El artículo 205, fracción V, del Reglamento de Tránsito y Vialidad del Estado de Yucatán prohíbe obstruir o entorpecer las labores de los agentes. El uso de violencia verbal o física justifica su detención por falta administrativa.
Fueron llevados ante la autoridad y, al no tratarse de un delito grave, recuperaron su libertad en menos de 24 horas. El vehículo en el que viajaban fue asegurado.

De haber colaborado, el procedimiento habría sido breve y sin consecuencias. Pero eligieron el camino del enfrentamiento, actitud que refleja un estilo que en otras regiones puede ser cotidiano, pero que en Yucatán no se tolera ni se normaliza.
Los detenidos fueron identificados como Ismael Fernando G.J., de 49 años, originario de la Ciudad de México; Alejandro J.C., de 30 años, y Rosa María C.C., de 68 años, ambos del Estado de Tabasco.