A medio año de iniciada la actual administración estatal, el secretario de Turismo de Yucatán, Darío Flota Ocampo, hizo un balance de los avances y retos que enfrenta el sector turístico, subrayando que “ya no hay pretextos para decir que estamos empezando”, y que es momento de ejecutar soluciones concretas.
Flota Ocampo detalló que la estrategia turística se enfoca en cuatro objetivos clave: atraer más visitantes, prolongar su estancia, incentivar su regreso y, como resultado, generar una mayor derrama económica. “La promesa es que el turismo se convierta en un motor de desarrollo económico y social”, señaló.
El enfoque también busca descentralizar la actividad turística, impulsando destinos más allá de Mérida, como el oriente del estado y comunidades rurales.
El secretario explicó que la dependencia opera en dos grandes frentes: la promoción turística tradicional (campañas, ferias, publicidad) y el desarrollo turístico, que abarca capacitación, certificación de guías, creación de productos y resolución de conflictos locales, especialmente en la costa, donde la pesca ha disminuido y el turismo emerge como alternativa económica.
Un avance destacado es la implementación de un sistema de inteligencia turística que, a través del análisis de redes sociales y encuestas, permite entender mejor los perfiles de los visitantes y orientar las campañas de manera más efectiva. Por ejemplo, se ha identificado que el visitante de Valladolid es más joven y aventurero que el de Mérida.
En materia de promoción, la Secretaría tiene una agenda activa en ferias internacionales. Tras su participación en eventos en Madrid, Colombia y Berlín, Yucatán se prepara para el Tianguis Turístico en Tijuana, donde asistirán 38 representantes del sector, incluido el gobernador.
Además, se planea una misión en Miami para atraer más cruceros al puerto de Progreso, apoyada por un proyecto de ampliación portuaria.
Flota Ocampo también abordó la oportunidad que representa la reducción de vuelos a Estados Unidos desde Canadá, debido a tensiones políticas, lo que podría redirigir el interés hacia destinos como Mérida.
No obstante, reconoció los retos en conectividad aérea, debido a la escasez de aviones, lo que encarece los vuelos hacia la capital yucateca.
Finalmente, destacó la necesidad de resolver problemas operativos en el aeropuerto de Mérida, como los cuellos de botella en migración para vuelos internacionales, con esperas prolongadas y atención limitada.
“Estamos sentando las bases de una política turística más inteligente y territorialmente incluyente, que permita que los beneficios del turismo lleguen a más yucatecos”, concluyó el funcionario.