La vacuna contra la enfermedad de Chagas, desarrollada por el grupo de parasitología del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), ya cuenta con pruebas en animales, pero todavía requiere completar la fase clínica en humanos antes de que pueda autorizarse su uso.
La directora del centro, la doctora Eugenia del Socorro Guzmán Marín, explicó que el proyecto se encuentra en una etapa avanzada, aunque aún es necesario evaluar su seguridad en personas y obtener los permisos correspondientes de las autoridades sanitarias.
De acuerdo con la investigadora, se prevé que durante 2027 pueda avanzar la fase clínica, lo que representaría un paso importante para determinar la viabilidad de la vacuna.
El desarrollo está a cargo del grupo de parasitología, encabezado por el doctor Vladimir Cruz, en colaboración con la Universidad de Michigan, que aporta recursos para impulsar la investigación.

Guzmán Marín señaló que una vacuna podría contribuir a prevenir infecciones y evitar que la enfermedad avance a su fase crónica, en la que puede provocar daños importantes, principalmente en el corazón. Actualmente, existen medicamentos para tratar la infección en su fase aguda, pero las opciones son limitadas cuando se presentan complicaciones crónicas.
La directora también destacó que Yucatán cuenta con condiciones que favorecen el riesgo de transmisión, debido a la presencia del insecto vector y de animales que pueden funcionar como reservorios del parásito.
El Centro Hideyo Noguchi tiene una trayectoria de investigación sobre el mal de Chagas desde sus primeros años de actividad, con estudios sobre epidemiología, vectores, reservorios y evolución clínica en humanos.




