Cada mudanza que llega a Yucatán desde otro estado podría transportar algo más que muebles y pertenencias. Especialistas alertan sobre la posible introducción accidental de alacranes y otras especies ponzoñosas de alta toxicidad, un escenario que representa un desafío para la salud pública, ya que estos organismos son ajenos a la fauna local y pueden provocar intoxicaciones con consecuencias más graves.
Estas especies poseen glándulas productoras de veneno y estructuras especializadas, como aguijones, colmillos o quelíceros, para inocularlo.
En el caso de los alacranes altamente tóxicos provenientes de otras entidades, los signos pueden presentarse en menos de diez minutos e incluir dificultad para respirar, movimientos involuntarios de los párpados, desmayos y otras complicaciones que requieren atención médica inmediata. Por el contrario, los alacranes nativos de Yucatán rara vez generan cuadros clínicos con el mismo nivel de riesgo.
“A este escenario se suma la temporada de lluvias, periodo en el que aumentan los accidentes por fauna ponzoñosa. Las inundaciones obligan a serpientes y otros animales a abandonar sus refugios, favoreciendo el contacto con la población y elevando el número de atenciones en las unidades médicas”, explicó el Responsable del Programa de Zoonosis de la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY), Dr. Daly Gabino Martínez Ortiz.
Como medida preventiva, el especialista recomendó revisar cuidadosamente cajas, muebles, ropa, calzado y cualquier otro objeto cuando una mudanza provenga de otra entidad, antes de ingresarlos al domicilio. Esta inspección permite detectar la presencia de alacranes, arañas, serpientes u otros ejemplares que pudieron ocultarse entre los enseres durante el traslado.
En caso de mordedura o picadura, la primera acción debe ser solicitar apoyo a través del 911 o avisar a un familiar para recibir atención de emergencia.
Si las condiciones lo permiten, se recomienda tomar una fotografía del ejemplar o identificar sus características para facilitar su reconocimiento por parte del personal de salud.
Asimismo, es importante retirar anillos, pulseras, relojes o cualquier accesorio que pueda comprimir la extremidad afectada debido a la inflamación, así como anotar la hora en que ocurrió el incidente para dar seguimiento a la evolución del paciente.
El funcionario enfatizó que responder de forma oportuna puede marcar la diferencia entre una recuperación favorable y una complicación grave. Por ello, exhortó a la población a evitar el contacto con fauna desconocida y acudir sin demora a una unidad médica ante cualquier emergencia relacionada con animales ponzoñosos.




