En un estado donde el silencio muchas veces pesa más que las palabras, la literatura decide hablar. “Voces desde el límite” del Colectivo Literario Uayé nace como un acto de valentía y sensibilidad para mirar de frente una herida abierta en Yucatán: el su1c1d1o. No es un libro que busque respuestas fáciles, sino un espacio para detenerse, sentir y reflexionar sobre esas batallas internas que se libran en soledad y que, con demasiada frecuencia, permanecen ocultas.
El colectivo fue fundado en 2021 por el escritor yucateco Adolfo Calderón Sabido y está integrado por hombres y mujeres originarios o avecindados en el estado, provenientes de distintas profesiones. Cada lunes se reúnen para trabajar sus textos en un ejercicio colectivo que fortalece las voces individuales. Durante 2023, coincidieron en abordar un tema que, reconocen, les tocaba de cerca: el suicidio.
La antología reúne cuentos de Rodrigo Puerto Zavala, Rossana Colomé Zumárraga, María Elena Ponce, María Elena González, Erica Millet, Verónica Leal, Patricia Guadarrama, Antonio Cervera Cetina, Carlos Olais y Adolfo Calderón Sabido. Son relatos breves y directos, protagonizados por hombres, mujeres, niños y jóvenes que enfrentan la disyuntiva de terminar con su vida o continuar viviendo, aun cuando esta última opción no siempre parece esperanzadora. La intención es clara: reflejar la realidad y poner la plática en la mesa.
“Enfrentarnos a nuestras propias letras y construir nuestros textos a partir del diálogo con los demás. No proponemos enseñar, sino reflexionar sobre lo que sucede a nuestro alrededor. Este libro lleva un pedacito del alma de cada uno de nosotros. Ha sido una carrera de perseverancia y de valentía para hablar de algo que muchos callan. Les invito a leerlos, disfrutarlos y también sufrirlos”, expresó la integrante del Colectivo Literario Uayé, Rossana Colomé Zumárraga.
“Voces desde el límite” es una antología de cuentos publicada por Nitro/Press y está disponible en la Librería Dante. Más que un libro, es una invitación a no callar y a comprender que hablar de lo que duele también puede ser el primer paso para sanar.




