El gobernador del Estado, Joaquín Díaz Mena, encabezó la entrega de viviendas en el Desarrollo San Marcos Sustentable, como parte del cumplimiento de un compromiso asumido con las familias yucatecas, reafirmando que en su administración se gobierna poniendo en el centro de las decisiones el bienestar de la ciudadanía.
Durante el evento, el mandatario destacó que, a través del programa Vivienda para el Bienestar, se entregaron las primeras 64 casas y se realizó la liberación de escrituras, permitiendo que decenas de familias accedan a un hogar propio con certeza jurídica, tranquilidad y un patrimonio para sus hijas e hijos.
Señaló que este desarrollo demuestra que cuando existe voluntad y coordinación entre los distintos niveles de gobierno, los resultados llegan, al precisar que en San Marcos Sustentable se proyectan 2,604 viviendas, de las cuales 304 ya están construidas, y que el proyecto apenas comienza.
Asimismo, informó que se atienden rezagos históricos, ya que 25 familias que enfrentaban créditos impagables recibirán una solución, mientras que 20 familias más obtienen la liberación de sus escrituras, acciones que calificó como actos de justicia social.
El gobernador recordó que en administraciones pasadas la vivienda se convirtió en un privilegio para unos cuantos, lo que profundizó las desigualdades económicas y limitó el acceso a una casa dentro de la ciudad de Mérida. En contraste, afirmó que hoy esa etapa quedó atrás gracias a un gobierno federal con sensibilidad social, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Destacó que el programa Vivienda para el Bienestar está dirigido a trabajadoras y trabajadores que perciben uno o dos salarios mínimos y que esta política pública no se limitará a Mérida, sino que se extenderá a municipios del interior del estado, incluyendo regiones del oriente y sur de Yucatán.
Finalmente, Díaz Mena reiteró que la vivienda debe ir acompañada de servicios dignos, a través de los planes Bienestar para Mérida y Bienestar para Yucatán, y subrayó que estas acciones forman parte del Renacimiento Maya, con el objetivo de que el acceso a una vivienda deje de ser un privilegio y se convierta en un derecho para todas las familias yucatecas.




