Este 2025 la temporada de ciclones tropicales en el Atlántico ha mostrado un comportamiento atípico, al registrar una fase activa con poca formación de sistemas, señaló el meteorólogo de la UADY, Juan Vázquez Montalvo.
Recordó que el 10 de septiembre marca el pico máximo de la temporada, sin embargo, no se ha observado la generación de ciclones en este periodo.
“Hemos llegado al pico de la temporada de ciclones tropicales que es el 10 de septiembre. Este año en particular ha sido muy diferente, desde 2009 no pasaba que en plena fase de mayor actividad no existiera ningún ciclón tropical formado ni hubiera amenaza de posible desarrollo en el corto plazo”, explicó.
El especialista indicó que el aire seco impulsado por una alta presión de Azores ha jugado un papel clave para frenar la formación de ciclones.
A esto se suma la presencia constante del polvo del Sahara, los fuertes vientos alisios y el efecto de los frentes fríos en Estados Unidos, que han generado condiciones de viento cortante en la región.
“Hasta el momento sólo hemos tenido la formación de seis ciclones tropicales, de los cuales cinco fueron tormentas y únicamente uno, Erin, alcanzó la categoría 5. Ninguno de ellos afectó tierra ni provocó daños”, puntualizó.
De cara a lo que resta de la temporada, Vázquez Montalvo advirtió que a partir de la segunda quincena de septiembre y durante octubre la oscilación Madden-Julian podría favorecer un repunte en la actividad.
“No hay que perder de vista esta situación, porque como en 2020, octubre fue un mes muy activo con la presencia de varios ciclones que impactaron a la Península de Yucatán”, señaló.




