● El 86% de las personas dedicadas al trabajo del hogar remunerado en Yucatán son mujeres.
● Apenas el 3% del sector cuenta con seguridad social, una deuda histórica que exige atención urgente.
En el marco del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, que se conmemora este 30 de marzo, la organización civil Jade Sociales reiteró la urgencia de garantizar plenamente los derechos laborales de este sector en la entidad.
Aunque la inscripción a la seguridad social muestra avances, el ritmo es inaceptablemente lento frente a la enorme deuda histórica que se mantiene con ellas.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) a diciembre de 2025, en Yucatán hay aproximadamente 46,700 personas ocupadas en el trabajo doméstico remunerado. La desigualdad de género en el sector es evidente: la gran mayoría son mujeres,sumando 40,162 (86%), frente a 6,538 hombres (14%).
Sin embargo, la formalidad sigue siendo la excepción y no la regla. Datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) revelan que, para febrero de 2026, solo había 1,519 personas trabajadoras del hogar inscritas en el estado (852 mujeres y 667 hombres).
Si bien esto representa un incremento desde el inicio de la obligatoriedad, la cruda realidad es que apenas el 3% del total de las personas que sostienen los hogares yucatecos cuentan con protección social, evidenciando que gran parte de las y los empleadores aún evaden su obligación legal.
“Es fundamental que la sociedad yucateca reconozca los derechos laborales de las trabajadoras del hogar remuneradas, ya que son un pilar en la vida de muchos hogares y en la economía del estado”, declaró Raquel Aguilera, Codirectora de Jade Sociales.
“El acceso a la seguridad social es prioritario, al igual que identificar y erradicar las discriminaciones que viven día con día”, subrayó.
Para lograr un cambio real, Jade Sociales enfatizó la necesidad de un trabajo coordinado eincesante entre los tres órdenes de Gobierno.
La formalidad transforma vidas; al ser dadas dealta ante el IMSS, las trabajadoras acceden a una red de protección integral que incluye:
● Atención médica, servicios hospitalarios y medicamentos.
● Pago de incapacidades por enfermedad general o riesgos de trabajo.
● Derecho a pensión por invalidez o defunción (para ellas o sus familiares).
● Generación de ahorro para el retiro.
● Acceso a guarderías, así como a instalaciones deportivas y culturales.
● Acceso al INFONAVIT.
Ante este panorama de vulnerabilidad, Jade Sociales, a través de su Centro de
Acompañamiento a Trabajadoras de Yucatán (CATY), mantiene sus puertas abiertas para brindar asesoría legal y acompañamiento psicológico de manera totalmente gratuita a las trabajadoras del hogar remuneradas de la entidad.




