A pocos días del inicio del período vacacional de Semana Santa, comerciantes y prestadores de servicios esperan reactivar la economía en Mérida y las poblaciones del litoral yucateco, por lo que se preparan para recibir a cerca de un millón de visitantes.
Según cifras estatales, en los 17 días de inactividad educativa estatal, poco más de un millón de personas se desplazarán a los puertos yucatecos para disfrutar y descansar de las labores.
Las estimaciones de la Cámara de Comercio de Mérida es que, la temporada vacional dejará una derrama económica de mil 300 millones de pesos en Mérida y los puertos yucatecos con el desplazamiento de cientos de personas que acuden por día o fines de semana a las segundas residencias o para descansar en hoteles, alojamiento de plataformas o simplemente de pasadía.
Se espera que, los fines de semana los 17 puertos yucatecos reciban hasta 400 mil visitantes, tanto de turistas locales, como nacionales e internacionales. En su caso, Progreso, Chicxulub; Chelem, Sisal y Telchac serán los más concurridos; sin embargo, se espera que Celestún, Rio Lagartos, San Felipe y El Cuyo tengan una afluencia muy importante también.
Sobre este tema en Mérida, Mauricio Díaz Montalvo director de Prosperidad y Bienestar Económico del Ayuntamiento señaló que, las vacaciones de Semana Santa podrían dejar una derrama económica significativa en capital yucateca, con un incremento en las ventas de hasta un 25 por ciento, según estimaciones.
Dijo que, comerciantes y prestadores de servicios ya se alistan para recibir a miles de visitantes, especialmente en el Centro Histórico y El Remate de Paseo Montejo, que suelen concentrar hasta seis mil personas durante los fines de semana. La reciente renovación de la Plaza Grande ha fortalecido su atractivo turístico, lo que beneficia a vendedores y negocios locales.
Eventos como “Mérida en Domingo” y “Sábados de Noche Mexicana” serán clave para dinamizar la actividad comercial. Actualmente, estos programas agrupan a 135 oferentes fijos, 18 semifijos y 33 vendedores de antojitos regionales, generando empleos e ingresos adicionales.
Pese al optimismo, uno de los desafíos pendientes es la instalación de nuevas estructuras para proporcionar sombra y mejorar las condiciones de los comerciantes. Aunque los trabajos presentan retrasos, las autoridades confían en que las adecuaciones estarán listas antes del arranque de la temporada vacacional.
Con un panorama alentador y la expectativa de una alta afluencia turística, las próximas semanas serán clave para medir el impacto económico de la Semana Santa en la ciudad, consolidando a Mérida como uno de los principales destinos turísticos de la región.