En un hecho insólito y preocupante, una cámara de seguridad de alto valor fue robada del interior del Palacio Municipal de Kinchil, dejando en evidencia la falta de vigilancia en el propio edificio gubernamental.
El equipo, con un valor estimado entre 15 y 18 mil pesos, pertenecía al Ayuntamiento que encabeza el alcalde Irvin Pisté Canul. El hurto habría ocurrido el pasado fin de semana, aprovechando la ausencia del personal durante los días no laborales.
Al percatarse de la desaparición, el propio presidente municipal comenzó a indagar entre su círculo cercano, inicialmente creyendo que alguien la había tomado sin autorización.
Sin embargo, en tono de burla, algunos habitantes del municipio ya comentan que la cámara “está en mantenimiento”… pero en la casa de empeños JSK.
Hasta el momento, no se ha informado si se presentó una denuncia formal ni si se han revisado otras cámaras del edificio para identificar al responsable.