Un cocodrilo de aproximadamente cinco metros fue avistado en el balneario Ojo de Agua Chiquilá, en el Puerto de Río Lagartos, mientras había bañistas en el agua.
Ante el riesgo, las personas fueron retiradas del área y se acordonó la zona para evitar acercamientos al reptil. Personal especializado acudió al sitio y determinó mantener al cocodrilo en su hábitat natural.

El caso dejó una recomendación clara para visitantes: en zonas costeras y cuerpos de agua naturales, es importante respetar los señalamientos, no acercarse a la fauna silvestre y retirarse de inmediato si se detecta la presencia de algún animal de riesgo.




