El senador Jorge Carlos Ramírez Marín denunció la existencia de una campaña persistente, organizada y con una fuerte carga clasista para desacreditar al gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, así como para debilitar la imagen de su administración.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en el podcast del comediante Taco de Ojo, donde el legislador también habló de sus aspiraciones políticas y de los ataques dirigidos contra posibles candidatos a la gubernatura.
Ramírez Marín aseguró que, pese a sus años de experiencia en la política, nunca había observado una estrategia de desprestigio tan tenaz, bien planeada y con tantos recursos económicos.
“Está planeada, pensada y, sin lugar a dudas, debidamente pagada”, afirmó, al considerar que se pretende responsabilizar al Gobierno del Estado por asuntos que no corresponden a sus facultades ni a su ámbito de competencia.
Señaló que la campaña tiene una evidente carga clasista y un “resentimiento casi racial” contra el mandatario estatal. “Si Huacho no fuera blanco, diría que es una campaña racista inclusive, pero clasista sí es”, sostuvo.
El senador consideró que el objetivo no se limita a desgastar al gobernador, sino que también busca eliminar anticipadamente a las figuras que podrían aspirar a sucederlo.
Comparó esta estrategia con un “trabajo de chapeo” político para reducir las posibilidades de quienes puedan competir por la gubernatura de Yucatán.
Ramírez Marín sostuvo que también se busca desgastarlo mediante críticas constantes, con la intención de cansarlo y obligarlo a detener sus actividades políticas y sociales. Sin embargo, advirtió que esa estrategia no funcionará.
En ese contexto, dejó en claro que no aceptará candidaturas parciales, temporales ni acuerdos que representen únicamente una fracción del próximo periodo de gobierno.
“Yo voy a ser gobernador seis años, porque mi proyecto de educación, de salud, de cambio y de transformación necesita seis años”, afirmó.
“No voy a aceptar retazos, venga de donde venga y sea como sea”, remarcó el senador, quien sostuvo que su aspiración es encabezar un proyecto completo de gobierno y no ocupar el cargo mediante una solución provisional o negociada.
Ramírez Marín aseguró que continuará trabajando hasta que la ciudadanía determine lo contrario y afirmó que, pese a la campaña de desgaste, su proyecto político seguirá creciendo.




