Autoridades culturales y representantes de cooperativas artesanales iniciaron los trabajos para postular el bordado tradicional maya peninsular ante la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, en un esfuerzo conjunto en el que Yucatán tendrá un papel central.
La propuesta comenzó a delinearse durante una reunión realizada el pasado 30 de julio, en la que participaron autoridades de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, así como representantes de Yucatán, Quintana Roo y Campeche, junto con maestras artesanas, para definir la ruta que seguirá la candidatura.
Durante el encuentro, la secretaria de la Cultura y las Artes de Yucatán, Patricia Martín Briceño, destacó el camino recorrido por las propias bordadoras del estado y señaló que el trabajo coordinado entre los gobiernos ha permitido fortalecer sus capacidades mediante programas de capacitación, apoyo a sus emprendimientos y acciones para mejorar el bienestar de sus familias.
El titular de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad, Diego Prieto Hernández, afirmó que el bordado maya reúne los valores necesarios para ser reconocido como patrimonio de la humanidad y sostuvo que existe plena confianza en que pueda integrarse a la lista de la UNESCO.
La candidatura abarcará el bordado tradicional maya peninsular en toda su diversidad, con el objetivo de reconocer no solo las técnicas textiles, sino también los conocimientos, símbolos, identidad y expresiones culturales que se transmiten de generación en generación.

Como parte del proceso, se impulsarán investigaciones para documentar saberes tradicionales, elaborar un expediente técnico y fortalecer la organización comunitaria de las bordadoras. Además, se buscará incorporar esta manifestación al Inventario del Patrimonio Cultural Inmaterial de México, requisito indispensable para presentar formalmente la candidatura ante la UNESCO.
Las autoridades resaltaron que el reconocimiento internacional contribuiría a preservar una de las expresiones culturales más representativas de la Península de Yucatán y a dar mayor visibilidad al trabajo de las artesanas mayas que mantienen viva esta tradición ancestral.




