La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) lleva años aparentemente actuando como cómplice de la empresa yucateca MAPSA, que de manera ilegal ha devastado extensas áreas de la Reserva Ecológica Cuxtal sin que nadie le ponga un alto.
Este sábado, activistas sorprendieron a maquinaria pesada y trabajadores de MAPSA destruyendo más de 40 mil metros cuadrados de selva. A plena luz del día, con total impunidad y como si contaran con protección oficial, avanzaban sobre uno de los últimos pulmones verdes de Mérida.
MAPSA opera un banco de materiales que no debería haberse expandido desde la creación de la reserva. Sin embargo, bajo el manto de la indiferencia —o complicidad— de la PROFEPA y la SEMARNAT, la empresa ha devastado miles de metros cuadrados de ecosistema vital para el equilibrio hídrico y climático de la región.

LA RESERVA, EN RIESGO POR LA INDIFERENCIA OFICIAL
La Reserva Cuxtal fue decretada el 14 de julio de 1993 por el Cabildo de Mérida para garantizar la conservación del ecosistema y el ciclo del agua. En diciembre de 2022 se amplió a 11,894.56 hectáreas, dominadas por selva baja caducifolia.
Nada de eso ha importado. La destrucción continúa ante la pasividad criminal de las autoridades ambientales.

PROFEPA: ¿GUARDIÁN AMBIENTAL O ALIADO DE LOS DEPREDADORES?
Hace tres años, los ambientalistas denunciaron el ecocidio de MAPSA ante instancias federales. No pasó absolutamente nada. Hoy, tras documentar en flagrancia otro episodio de destrucción, volvieron a denunciar… y la historia se repite.
¿DÓNDE ESTÁ LA SEMARNAT?
Activistas exigen que la titular de la SEMARNAT, Alicia Bárcena Ibarra, actúe con la misma celeridad con la que se procedió en Sisal, donde se movilizaron por la tala de apenas 23 mil metros cuadrados de mangle. Hoy, en Cuxtal, hablamos de más 40 mil metros cuadrados de selva arrasados.