En Mérida, el precio del kilo de tortilla se mantiene en un promedio de 28 a 30 pesos, aunque presenta variaciones según la zona de la ciudad, informó Fernando Monsiváis, director general del Grupo Informativo IMT.
De acuerdo con el especialista, en el sur de la ciudad el costo oscila entre los 22 y 28 pesos; en el poniente, entre 26 y 30 pesos; mientras que en el norte puede alcanzar hasta los 32 pesos en algunos establecimientos.
Aunque por el momento no se ha registrado un aumento generalizado, señaló que existe presión en los costos de producción, principalmente por el alza en el precio de la harina de maíz, que ha incrementado cerca de 450 pesos por tonelada desde el pasado 15 de abril.
A este panorama se suman otros factores como el aumento al salario mínimo, el encarecimiento del transporte derivado del costo de combustibles como el diésel, así como incrementos en insumos como papel grado alimenticio y refacciones.

En Yucatán, más del 80% de la producción de tortilla se realiza con harina de maíz, por lo que estos ajustes impactan directamente al sector. Ante ello, algunos productores ya han comenzado a reflejar incrementos de entre uno y dos pesos por kilo.
Incluso, encargados de molinos y tortillerías ya anticipan ajustes en el corto plazo. “Sí va a subir el precio, ya nos avisaron… la Maseca subió, y de 28 podría pasar a 30 o hasta 32 pesos… es un producto de primera necesidad”, comentó Elsi Tun, una encargada de molino.
Monsiváis recordó que el precio de la tortilla está liberado, por lo que cada productor fija sus costos en función de sus insumos y volumen de producción.
Finalmente, advirtió que este escenario podría favorecer la informalidad, por lo que exhortó a la ciudadanía a consumir en establecimientos formales que garanticen calidad e higiene en el producto.




