Lo que sería un viaje para acudir a una cita médica terminó convirtiéndose en un momento que una familia difícilmente olvidará: un bebé decidió adelantarse y nació en una gasolinera del Periférico de Mérida.
La joven madre, de 23 años y con aproximadamente 35 semanas de embarazo, viajaba acompañada de sus familiares cuando comenzó a sentir contracciones cada vez más fuertes.

Ante el avance del trabajo de parto, tuvieron que detenerse en una gasolinera ubicada a la altura del kilómetro 26. Ya no hubo tiempo para continuar: ahí, dentro del vehículo y con su familia acompañándola, dio a luz a un niño.
Poco después llegaron paramédicos, quienes brindaron atención inmediata a la madre y al recién nacido y cortaron el cordón umbilical. Ambos fueron estabilizados y trasladados a un hospital para continuar con su atención médica, después de un nacimiento inesperado en medio del camino.




