Al rendir su mensaje por el primer año de administración, el gobernador Joaquín Díaz Mena señaló que el sistema de transporte Va y Ven representa uno de los mayores retos actuales de la administración estatal, debido a que fue heredado con deficiencias financieras, operativas y tecnológicas.
“El transporte público se implementó sin una rigurosa planificación ni fuentes de financiamiento sostenibles. Fue un modelo corrupto que se diseñó para beneficiar a privados y no para garantizar un servicio digno a los ciudadanos”, expresó el mandatario.
Díaz Mena afirmó que, aunque el tema corresponde directamente a la Agencia de Transporte de Yucatán, su gobierno no se mantendrá al margen y respaldará las acciones necesarias para garantizar un servicio eficiente. No obstante, advirtió que no se resolverá de la noche a la mañana y que requiere la participación de autoridades, concesionarios, empresarios y usuarios.
El mandatario delantó que se replanteará el modelo operativo, financiero y jurídico del sistema. Dijo que los autobuses modernos deben mantenerse, pero con rutas más eficientes y sin “maquillar” los problemas de fondo.
En materia presupuestal, recordó que el subsidio al transporte durante la administración pasada ascendía a 400 millones de pesos anuales, y luego subió a 800 millones. “Este año ya se han destinado 1,100 millones de pesos en subsidios, y aún falta lo que se acumule hasta diciembre. Así, no hay forma de que la economía del estado lo pueda sostener”, puntualizó.
Finalmente, Díaz Mena enfatizó que su Gobierno busca soluciones reales y sostenibles para que el transporte público cumpla con su propósito: brindar un servicio digno, eficiente y justo para toda la ciudadanía.




