A diez días del brutal ataque que sufrió doña Victoria, una mujer de la tercera edad, a manos de dos perros pitbull en la comisaría progreseña de San Ignacio, su familia sigue esperando justicia mientras enfrenta elevados gastos médicos.
La víctima continúa en estado delicado y requiere múltiples cirugías debido a la gravedad de sus heridas. Sus familiares aseguran que las lesiones le dejarán secuelas permanentes y que su vida nunca volverá a ser la misma.
A través de redes sociales, han manifestado su indignación ante la falta de respuesta de las autoridades y la difícil situación económica que atraviesan debido a los altos costos hospitalarios. En su mensaje expresaron:
“Es increíble cómo en cuestión de minutos le arruinaron la vida a una señora que gozaba de buena salud y alegría. Los perros no solo la mordieron, literalmente le arrancaron la piel y la carne de su cuerpo. A diez días del incidente, sigue convaleciente y sufriendo un daño físico y emocional irreparable. Sus hijos han tenido que vender parte de su patrimonio y endeudarse, pero los gastos siguen aumentando. Lo más indignante es que la justicia aún no llega.”
La familia y la comunidad han solicitado apoyo para cubrir los tratamientos y cirugías necesarias, además de exigir que las autoridades actúen para que este caso no quede impune.