Pionera de la conservación ambiental en la península de Yucatán y defensora incansable de la naturaleza, Joann M. Andrews, originaria de New Haven, Connecticut, Estados Unidos, falleció el pasado lunes en la ciudad de Mérida a los 96 años de edad.
Desde la década de los sesenta, la capital yucateca fue su hogar y el centro desde donde impulsó una sólida trayectoria dedicada a la protección del medio ambiente, como fundadora y presidenta honoraria de Pronatura Península de Yucatán, A.C.
Egresada de la Universidad de Columbia y exintegrante del servicio diplomático de Estados Unidos, Andrews participó en proyectos arqueológicos y ecológicos en África y Mesoamérica, para después enfocar su labor en la preservación de los ecosistemas y la biodiversidad del sureste mexicano.
Su aportación fue reconocida con diversas distinciones nacionales e internacionales, además del nombramiento de una orquídea y del vestíbulo del nuevo Consulado de Estados Unidos en Mérida que lleva su nombre.
El cuerpo fue incinerado y este miércoles, a las 6 pm, se realizará un acto con cenizas presentes en la Quinta Mary, ubicada en la colonia García Ginerés. Le sobreviven hijos, nietos y bisnietos, quienes reciben las condolencias de la comunidad que hoy honra su legado ambiental.




