Cerca de 200 ejidatarios del municipio de Ucú se manifestaron en los montes de la zona para exigir que las autoridades estatales y federales atiendan de manera inmediata su caso. Señalan que alrededor de 3,012 hectáreas de su ejido estarían siendo despojadas por presuntos acuerdos entre empresarios y gobiernos, ya que por esta zona se proyecta la ruta del tren de carga.
Durante un recorrido por el área en conflicto, se pudo constatar la tala de árboles con motosierras y la presencia de una estructura utilizada para trabajos de topografía y georreferenciación satelital, lo que los ejidatarios interpretan como un intento por delimitar el terreno y acelerar el despojo.

La zona también resguarda vestigios históricos, como un antiguo camino empedrado utilizado hace más de un siglo para trasladarse hacia el puerto de Chuburná, así como tinas talladas en piedra. A esto se suma la relevancia ecológica del área, que cuenta con dos aguadas naturales: una de aproximadamente 300 metros de largo por 200 de ancho, y otra de 50 por 80 metros, que sirven como puntos de hidratación para la fauna local, incluyendo felinos, aves y patos migratorios.

Los ejidatarios denunciaron que, pese a múltiples gestiones, el Gobierno del Estado solo les ha dado largas y nunca los ha atendido.
Asimismo, señalaron la falta de acercamiento del diputado local y de la diputada federal de la demarcación, quienes hasta el momento no han mostrado interés en su problemática.
La comunidad de Ucú exige una respuesta inmediata y la intervención de la Semarnat y Profepa, con el fin de frenar la tala y proteger tanto el patrimonio ejidal como el entorno natural.




