La recuperación del mero, una de las especies más afectadas por la pesca excesiva y la depredación en Yucatán, podría fortalecerse a partir del próximo año con la presentación de un proyecto especializado ante el Global Environmental Fund (GEF), anunció Víctor Manuel Vidal Martínez, director del Instituto de Investigación y Desarrollo Pesquero y Acuícola de Yucatán (IMIPAS).
“Vamos a seguir trabajando para poder presentar un proyecto muy grande el siguiente año (…) que tiene millones de dólares para el tema del cultivo de mero”, afirmó.
El funcionario subrayó que ya existen avances en el cultivo de esta especie en la entidad, lo que permitirá reforzar la propuesta.
“Ya hay gente que está cultivando mero aquí; en la Uman ya se está cultivando. Conocemos muy bien la biología y hay que traer expertos de otros países para que nos ayuden”, expuso.
Agregó que uno de los principales retos sigue siendo la elevada mortalidad larvaria.
“Necesitamos atenuarla. En totoaba ya se logró, en huachinango ya se logró. Ahora sigue el mero”.
Vidal Martínez explicó que, pese al deterioro de la pesquería, no se contempla una pausa total en la captura debido a factores económicos y operativos.
“Hay que ver hasta dónde está el tema de la rentabilidad, porque el problema es cuán rentable es para un pescador alejarse muchas millas para traer el pescado. Eso es lo que va a detener la actividad”, señaló.
Entre las alternativas, mencionó el impulso a la acuacultura regenerativa, basada en la producción y liberación de larvas de cierto tamaño, similar al modelo aplicado con la totoaba en el Golfo de California.
“Si producimos suficientes larvas y las liberamos, podemos tener una alternativa. Es maricultura. Allá se liberan de 15 gramos, por ejemplo, y eso les permite sobrevivir”, explicó.
El director del IMIPAS reconoció que el estado actual del recurso es crítico y que, sin acciones adicionales, el declive continuará.
“Sí, va a seguir bajando, porque tenemos el efecto del cambio climático y, por otro lado, la pesca que extrae organismos que no son de la talla adecuada”, advirtió.
Por ello, insistió en la necesidad de regular prácticas y trabajar de manera coordinada con comunidades y organizaciones.
“Tenemos que regularnos y darle oportunidad a la acuacultura regenerativa de que haga su papel. A nivel nacional estamos juntos, hermanados”, expresó.




