Jugoso racimo de siete circuitos en la séptima entrada, le dio la vuelta a la pizarra y condujo a los Bravos de León a una victoria de 10 por siete sobre los Leones de Yucatán, el arrancar la serie, en el estadio “Domingo Santana”.
Tras ser barridos en Oaxaca, los melenudos salieron decididos a revertir la situación y rasgaron el celofán con una rayita en el mismo primer rollo, con doblete de Marco Jaime, sacrificio de Eduardo Torrealba y rodado productor de Eric Filia.
Las fieras fabricaron otro solitario registro en el segundo acto, donde con dos fuera, Juan Uriarte se fue para la calle entre los jardines izquierdo y central.

Los selváticos sumaron par de anotaciones más en el tercer tramo, cuando parecían tomar una cómoda ventaja, con sencillos ligados de Alonso Gaitán y Jaime, quienes avanzaron con toque de Torrealba y cruzaron la goma con doble de Filia.
Los Bravos comenzaron la remontada con una rayita en el cuarto capítulo, donde Sandber Pimentel puso en órbita la canica por el bosque del centro.
Los guanajuatenses se rebelaron con siete carreras en la séptima vuelta, ataque que comenzó con imparables de Jermaine Palacios y Dairon Blanco, Luis Medina y Esteban Quiroz fueron retirados, pero Gabriel Cancel mandó de vacaciones a doña Blanca por la llanura de en medio.

Todavía, Pimentel caminó de forma gratuita, avanzó con indiscutible de Jimmy Kerrigan y pisó el plato con inatrapable de Connor Panas. Seguidamente, Marco Chicuate empujó dos con biangular y Palacios cerró la cuenta con imparable.
Los Leones intentaron reaccionar y agregaron tres circuitos en la octava, con el segundo bambinazo del choque de Uriarte, con un par de compañeros en circulación, aunque los Bravos remacharon con dos en el cierre.
El éxito correspondió a Carlos Morales y Jake Sánchez sufrió el descalabro, ambos en labor de relevo. Salvamento de Robert Gsellman.




