Un grupo de extrabajadores de la empresa de transporte Flex Shuttle denunció presuntas irregularidades en el pago de sus liquidaciones tras el cierre de operaciones en Mérida.
De acuerdo con los afectados, cerca de 30 empleados fueron dados de baja recientemente, luego de que la compañía dejara de operar en la terminal aérea de la ciudad. Sin embargo, señalan que los pagos prometidos no se han concretado.
Los extrabajadores aseguran que, tras firmar sus finiquitos durante el periodo de Semana Santa, recibieron cheques como parte de su liquidación. No obstante, al intentar cobrarlos días después en distintas instituciones bancarias, estos no contaban con fondos suficientes. 

Ante esta situación, los afectados buscan apoyo para que la empresa cumpla con sus obligaciones laborales, incluso mediante la intervención de autoridades relacionadas con el aeropuerto.
Algunos de los exempleados ya contemplan emprender acciones legales por presunto fraude, mientras que otros continúan a la espera de una solución, en medio de la incertidumbre económica generada por el cierre de la empresa en la ciudad.




