El predio cateado ayer donde autoridades federales decomisaron más de 180 mil litros de combustible robado, podría ser objeto de la Ley de Extinción de Dominio, al tratarse de un inmueble vinculado con actividades ilícitas. La propiedad pertenece a uno de los hijos del ex alcalde panista de Progreso, Julián Zacarías Curi.
La Ley de Extinción de Dominio se aplica a bienes relacionados con delitos graves, incluso si el propietario no estuvo directamente involucrado. Este procedimiento es independiente de un proceso penal.
Durante el operativo encabezado por la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), con apoyo de la Guardia Nacional, la Marina, la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán, se aseguraron pipas, camionetas y contenedores repletos de hidrocarburo ilegal. El predio quedó bajo resguardo federal.

El inmueble, con una superficie de 7,231.09 metros cuadrados, fue adquirido el 4 de septiembre de 2019 en Mérida, ante la fe del notario público Eric José Granja Ricalde, titular de la Notaría Número 32 del municipio de Mérida.
No se descartan detenciones de alto perfil en Progreso y Mérida en los próximos días, como parte de la Estrategia Nacional contra el Robo de Hidrocarburos.
Este decomiso se considera uno de los golpes más fuertes contra el huachicol en Yucatán y envía un mensaje claro del Gobierno Federal: no habrá tregua contra el robo de combustibles.




