Una macabra sorpresa se llevó un grupo de vecinos al descubrir una osamenta en el interior de un predio abandonado, ubicado en la calle 67 del Centro de Mérida.
Según el testimonio de los residentes, el inmueble llevaba más de dos años sin ocupantes. Su último habitante conocido era un hombre de origen canadiense, a quien se creía de regresó a su país.
Este martes, al notar que la puerta principal estaba abierta, algunos vecinos decidieron verificar el interior del predio, encontrando en el área del baño restos óseos humanos.
Las autoridades ya se encuentran en el lugar realizando las investigaciones correspondientes para esclarecer la identidad de la víctima y las circunstancias de su fallecimiento.