El presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso de Yucatán, Wilmer Monforte Marfil, presentó una iniciativa para reformar la Constitución de Yucatán en materia del uso legal de la lengua maya peninsular.
“Los diputados de la 4T hacemos esta propuesta en el marco del Día Internacional de las Lenguas Maternas, que se conmemora cada 21 de febrero”, dijo el legislador morenista.
Monforte Marfil lamentó que la lengua maya se ha dejado de hablar por estigma y discriminación para las personas que la hablan, lo que llevó a los padres de familia a pedir a los hijos que se abstengan.
“Por muchos años los padres de familia en las comunidades, por miedo y vergüenza, dejaron de hablar el maya, pues eran estigmatizados y discriminados. Era común escuchar: no hables maya, porque nadie te va a entender”, contó.
Pese a todo ello, resaltó, más de 500 mil yucatecos hablan maya, la lengua materna de los habitantes de la Península de Yucatán.
Indicó que varios diputados de la actual Legislatura hablan maya y el gobernador, Joaquín Díaz Mena, el día de su toma de protesta, en la máxima tribuna del Estado también se expresó en la lengua maya.
“Eso manda un poderoso mensaje, el maya suena en la máxima tribuna del estado y es motivo de orgullo. Se puede y debe usarse para comunicarse en cualquier lugar u oficina”, dijo.
La iniciativa propone una reorganización completa del artículo 2 de nuestra Constitución, a fin de reconocer de forma amplia y organizada los derechos ya reconocidos para el pueblo maya, y adicionar otros, que corresponden a la reforma a la Constitución federal en materia de pueblos y comunidades originarias y afromexicanas. Además, el reconocimiento de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas como sujetos plenos de derechos.
Asegurar progresivamente a la población en su orden pluricultural, su integración a la sociedad de la información y el conocimiento; el derecho a la conservación y mejoramiento del hábitat, territorio y bioculturalidad, así como la integridad de las tierras; se reconoce a la actividad artesanal como una actividad económica tradicional y de subsistencia de las comunidades y pueblos mayas y afromexicanos.
También, que los servicios de salud que se proporcionen a las comunidades mayas, pueblos y comunidades indígenas y afromexicanos se planeen en coordinación con éstas, teniendo en cuenta su propio idioma y cultura; el Estado apoyará la preservación, protección y evolución contemporánea de la medicina maya; y el derecho a recibir educación en su lengua materna.