Doblete de J.J. Matijevic envió al plato a Calvin Estrada con la que carrera que rompió el empate en la pizarra en el undécimo capítulo y otorgó a los Tigres de Quintana Roo un triunfo de dos carreras por una sobre los Leones de Yucatán, para de paso llevarse la serie del Parque “Kukulcán”.
En un juegazo de béisbol, ambos conjuntos felinos se enfrascaron en un duelazo de pitcheo, encabezado por el bengalí, Collin Wiles, y el melenudo, Yoanner Negrín.
Dicen que los partidos cerrados de beisbol se definen por un batazo largo o un error y en esta ocasión, un bateador de cada bando se fue para la calle, de manera solitaria, sin poder definir el encuentro y la igualada género las entradas adicionales.
Wiles transitó seis episodios en blanco, con cinco imparables, un boleto y cinco ponches; mientras que Negrín trabajo cinco rollos y un tercio, con una carrera, seis incogibles, sin regalar pasaportes y tres chocolates. Ambos salieron sin decisión.

Los Tigres rasgaron el celofán y se fueron al frente con una rayita en el cuarto acto, cuando ya con fuera, Estrada desapareció la canica por el bosque izquierdo.
Los Leones emparejaron igual por la vía larga, en el octavo giro, donde Alfonso Rivas entregó el primer tercio, pero Henry Ramos mandó de vacaciones a doña Blanca entre los jardines central y derecho.
Los quintanarroenses marcaron el rumbo del desafío en la undécima vuelta ante el derrotado, Dalton Rodríguez, con pelotazo para Estrada, quien avanzó con sacrificio de Diego Madero, ancló en la antesala con wildpitch y timbró con el doble de Matijevic.
La victoria correspondió a Moisés Díaz, con salvamento de José Adames.




