Con el objetivo de frenar la contaminación y proteger el manto freático de Mérida, el Ayuntamiento anunció reformas al reglamento municipal que permitirá la clausura de establecimientos que viertan aceites, grasas y aguas jabonosas en alcantarillas, rejillas o espacios públicos.
La medida busca fortalecer las acciones ambientales y atender una problemática que continúa afectando la infraestructura urbana de la ciudad.
Actualmente, la modificación normativa se encuentra en proceso de elaboración y deberá ser aprobada para entrar en vigor. Con esta actualización se pretende evitar afectaciones al subsuelo, así como prevenir obstrucciones en pozos colectores y sistemas de drenaje pluvial, problemas que han generado constantes complicaciones en distintos puntos del municipio debido al manejo inadecuado de residuos.
Entre las disposiciones contempladas se incluyen sanciones más estrictas para negocios que desechen aceites de uso alimentario y lubricantes automotrices.
Asimismo, se analiza incorporar medidas dirigidas a viviendas que arrojen grasas, jabones y otros desechos similares al drenaje. Las autoridades municipales señalaron que los alcances y detalles de estas nuevas reglas serán dados a conocer una vez que concluya el proceso de actualización del reglamento.




