Autoridades de Estados Unidos presentaron este miércoles una acusación formal contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como contra otros nueve funcionarios y exservidores públicos, por presuntos vínculos con el narcotráfico.
La imputación fue dada a conocer por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, que señala una supuesta red de colaboración con líderes del Cártel de Sinaloa para facilitar el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
De acuerdo con la investigación, los implicados habrían participado en acuerdos ilícitos que incluían protección política y beneficios económicos a cambio de permitir el trasiego de grandes cantidades de narcóticos.
Entre los señalados también figura el senador Enrique Inzunza, quien anteriormente se desempeñó como funcionario estatal y ahora enfrenta cargos similares en la causa abierta por las autoridades estadounidenses.
Los delitos imputados incluyen conspiración para importar drogas, así como posesión y conspiración para el uso de armamento de alto poder, como ametralladoras y explosivos.
Según lo informado por el fiscal federal y autoridades antidrogas, las sanciones contempladas podrían alcanzar penas mínimas de 40 años de prisión, con la posibilidad de cadena perpetua en caso de ser hallados culpables.
En la lista también aparecen exfuncionarios de distintas áreas de seguridad y administración en Sinaloa, incluidos mandos policiales, un exsecretario de Seguridad Pública, así como el actual alcalde de Culiacán.
Todos enfrentan cargos bajo el mismo esquema de acusación, en lo que autoridades estadounidenses describen como una estructura de complicidad institucional vinculada al crimen organizado.




